Parece que Katrina Moreno tiene un problema con la lámpara de su habitación. Como vive sola, recurre a la ayuda de un amable vecino para tratar de encontrar una solución. Pero el tipo no es electricista ni tiene la más mínima idea de cómo arreglarlo. Pronto se dará cuenta de las verdaderas intenciones de la uruguaya y entre ambos se desatarán auténticas ráfagas de electricidad.
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