Una pareja termina de comer en un restaurante cuando un tipo se acerca y les propone pagar su comida. No todos los días suceden cosas así, ¿verdad? Sin embargo el tipo les da una cantidad de dinero mucho mayor de lo que esperaban. Al parecer lo que él quiere ahora es disfrutar del postre, y no hay nada que le guste más que un coñito jugoso. ¡Creo que tenemos a la vista un nuevo cornudo!
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