Durante una fiesta un tipo le propone a este muchacho jugar unas partidas en el futbolín apostando dinero. Tras ganar dos veces seguidas, el joven debería haberse conformado porque la avaricia es algo muy malo. Pero decide jugar una tercera vez, apostándolo todo e incluso aceptando que su novia folle con el otro individuo si pierde. ¿Qué creéis que pasará? Efectivamente, de ser un triunfador pasará a ser un puto cornudo fracasado.
COMENTÁRIOS
0