Esta pareja de viajeros se han equivocado de parada de autobús y no tienen forma de regresar a su hotel. Tampoco tienen dinero para pagar un taxi. Por suerte para ellos un buen samaritano está dispuesto a darles una suculenta suma a cambio de una petición muy sencilla: follar con la chica. ¡Al cornudo miserable no le queda más remedio que aceptar!
COMENTÁRIOS
0