Marsha May comienza esta escena feliz y sonriente. El estado en que la finaliza es bastante diferente. Su sonrisa se torna en una mueca de dientes apretados ante el empuje inhumano al que la somete Lexington Steele mientras introduce su kilométrica polla negra por el apretado culo de Marsha. Nadie dijo que fuera ser fácil, querida.
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